FORTALECIMIENTO DE LA RESILIENCIA ANTE DESASTRES DE ESCUELAS EN ZONAS VULNERABLES DE CUBA

Cuba, es una isla especialmente sensible que, históricamente, ha sufrido numerosos desastres naturales que repercuten negativamente en el desarrollo de su ya compleja y frágil situación socioeconómica. Solo en los últimos 15 años, la isla ha sido azotada por 12 huracanes que han ocasionado la pérdida de vidas humanas y numerosos daños económicos. Los desastres naturales, como los seísmos y los huracanes, tienen un gran impacto en los niños, niñas, jóvenes, docentes, el personal escolar de apoyo y los sistemas educativos en general.

Teniendo en cuenta la vulnerabilidad de alto riesgo de Cuba a los desastres naturales, el impacto del cambio climático y la necesidad de implementar los componentes integrales de seguridad escolar, UNICEF ha puesto en marcha el proyecto de «Escuelas Resilientes en Cuba¨ en el cual, los niños, niñas, y adolescentes pueden tener un papel activo en la reducción de los riesgos de desastres; aportan capacidades críticas, experiencias individuales e ideas para encontrar soluciones. De esta manera, y mediante el derecho a la participación, se garantiza el derecho a la educación, al tiempo que se alcanzan las principales metas y objetivos de toda la Agenda 2030.

Ante esta situación, Fundación Iturri se une y firma junto a UNICEF España una alianza a tres años con el objetivo de promover la resiliencia de las escuelas en aquellas zonas más vulnerables del país que están siendo impactadas por el cambio climático y los desastres naturales. El objetivo es fortalecer la capacidad de respuesta de las escuelas y fomentar la participación de los niños, niñas y adolescentes en la reducción de los riesgos por desastres naturales.

Concretamente, las áreas de intervención del proyecto son tres provincias de Cuba – Guantánamo, Holguín y Sancti Spíritus – abarcando un total de 10 escuelas primarias rurales y 3 centros pioneros exploradores. Estas tres provincias, se han visto impactadas en los últimos 15 años por huracanes de gran intensidad y son los territorios que presentan mayor riesgo de ser afectados por un seísmo en el país, además de ser vulnerables a los periodos de sequía y otros efectos del cambio climático; repercutiendo negativamente en el desarrollo de su ya compleja y frágil situación socioeconómica.

La intervención prevé conseguir:

1. Beneficiar a 1.892 estudiantes (966 niños y 926 niñas), 224 docentes y 1.741 familias en las zonas de intervención.
2. Proporcionar materiales educativos y formación para contribuir a la resiliencia de las escuelas ante el cambio climático. Así, se promoverá, por ejemplo, el uso racional de la energía en las escuelas y se mejorarán las condiciones de agua, saneamiento e higiene de los niños y niñas.
3. Involucrar activamente a los niños, niñas y adolescentes en la gestión para mitigar los efectos del cambio climático y de eventuales desastres naturales.
4. Reforzar la capacitación del profesorado y de la comunidad educativa mediante talleres sobre la prevención y reducción de riesgos vinculados al cambio climático.

La Alianza está alineada con el ODS 4 – garantizar una educación inclusiva y equitativa de calidad y promover oportunidades de aprendizaje – y con el ODS 13 – mitigar el impacto del cambio climático y adaptarse a sus consecuencias mediante acciones globales y locales.

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